Planeta Tierra, Vía Láctea, Universo; 10 de marzo de 2013.
C. Yahvé C´Atn. Corte Celestial
Dios de Cielos y Tierra
P R E S E N T E
Los que suscribimos hijos suyos y habitantes de este mundo conocido como “tierra”, con el respeto que merece, comparecemos y exponemos.
Como es bien sabido por su persona, de un tiempo a la fecha se han suscitado eventos no del todo agradables para la humanidad. Ejemplo de esto son los continuos roces que hay entre los gobiernos de diferentes países (porque ni siquiera son los ciudadanos); el avance del sistema capitalista y la destrucción sin tregua de las identidades que, se supone, usted confirió a cada pueblo; no está por demás hacer mención del ataque de los productos transgénicos que van en contra de su poder creador. Por si todo lo anterior fuera poco, ahora los mexicano, pueblo evidente y eminentemente guadalupano, es gobernado por un hijo suyo llamado Enrique Peña Nieto que, no es por hablar mal de las creaciones de su divinidad, pero sí se vuela la barda.
Por todo lo anterior solicitamos, de la manera más atenta, reverente, humilde y abnegada que nos es posible, haga inmediata intervención para mejorar nuestra calidad de humanos. Solicitamos, si es de acuerdo a sus planes, lleve a descansar de sus trabajos al señor Peña Nieto y, mínimamente, lo mande de secretario a Belcebú.
Sin otro particular que tratar y esperando una respuesta pronta y favorable, nos despedimos, no sin antes enviar un cordial saludo y agradecerle por la atención brindada.
MUY ATENTAMENTE
La humanidad.
Ccp.- los interesados- archivo; La virgen María- para intercesión.
Blog del grupo 201 para la materia de taller de lectura y redaccion II
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lunes, 10 de junio de 2013
¿Razas?
Se coincide universalmente en que sólo existe una especie humana. Es común en la actualidad que los biólogos afirmen, sobre todo en la base de la investigación genética, que el concepto de “raza humana” ha demostrado carecer de sentido. En realidad, hay mucha variación genética dentro de un grupo racialmente definido que entre dos de esos grupos. Esta observación sugiere que clasificar por raza es, al menos desde el punto de vista biológico, inútil e insignificante.
Dada la existencia de la idea de raza sociológica, podemos preguntarnos si existe alguna base biológica para este concepto. La respuesta sería negativa. Sin duda existen típicos correlatos genéticos de los rasgos que se emplean para emitir juicios raciales.
La forma más correcta de llamar a la diversidad que la humanidad presenta es con el nombre de “ecotipos”, más o menos diferentes, los cuales están dispersos a través de grandes poblaciones. Esta explicación nos ayuda a entender mejor algunos aspectos desconcertantes de la diferencia racial y contribuye a explicar ese fenómeno de que la raza una a grupos diversos que tal vez no tengan nada en común.
Este concepto resulta útil puesto que expresa el hecho de que la humanidad, dispersa por todo el globo terrestre, ha tenido que desarrollar determinadas características que responden a las condiciones ambientales de los ecosistemas en los cuales se desenvuelven. Además puede ayudar, si se hace del dominio público, a abatir el racismo, ya que en cualquier sociedad en la que la “raza” sea un factor significativo, el entorno será sistemáticamente diferente para las personas de diferentes a las demás.
“Testigo vivo”
¿Cuándo?
¿Cuándo perdiste el hilo de ese amor?
Dime que hiciste para que se molestara
En darte tal educación
¿Qué no comprendes que así debe ser?
Así ha sido siempre:
Tu abuelo con tu abuela
Y tu padre con tu madre
Ellos las han amado
Y aunque reconocerlo te duela,
Que te ama, te ha demostrado
¡No, no, no!
No me vengas con esas cosas
Tonterías, ¿Cuál emancipación?
Si así debe ser con las esposas
Nos lo enseña la religión
¿Qué? ¿Cómo que te duele?
No lo puedo creer,
Es que de otra forma no se puede,
Aprende a ser mujer
Además, para qué te casas
No te obligue a que te fueras con él
Y es que de plano te pasas
Ya sabias qué te iba a hacer
Ya, ya, no llores
A mí me paso lo mismo
Entiendo lo que son esos dolores
Y estar llena de temores
Por soportar su egoísmo
Pero ni modos
Nomás nos queda aguantar
Son nuestros esposos
¿Con quién nos vamos a quejar?
Pero cuando crezcan tus hijos
Aunque sea eso les vas a platicar
No, pos ruégale a la virgen
Segurito te va a escuchar.
Dios, pues es hombre,
No creo que te pueda ayudar…
Esas y otra tonterías escuchaste
Cuando fuiste a llorar tu dolor
Y sé que lo que más odiaste
Es que te lo dijeran mujeres
Que no entendía la más simple razón.
Tu madre, tu abuela, tu familia
Y todo por seguir una tradición
Ya no sé qué más decir
Ya no puedo declamar,
No tengo palabras para describir,
Con mis manos lo quisiera matar
¡Grítalo!
Saca de tu pecho ese dolor
Diles a todos como te maltrata
Diciendo que es amor
Yo uno mi grito al tuyo
Y lo escupo al rostro de todos
Porque también fue hacia mí
Cada golpe
Cada arrastre por el lodo
Y qué si por locos nos toman
Qué si nos matan gritando
Moriremos felices:
Ya no habrá dolor,
Ya no habrá quebranto
También me odio a mí mismo
Y mis ropas quiero rasgar
Porque me quedaba sin levantar la mano
Cuando a golpes te quiso matar
No, no te calles
Ni siquiera te acostumbres
Hay que despertar a más hombre y mujeres
Platicándoles lo que sufres
Vamos corramos por el mundo
Gritemos los dos juntos:
¡Entiende mujer
Eso no es amar
Estar todo el día llorado
No es felicidad!
Y así daremos libertad
A las que viven encarceladas
En una fatal sagacidad
En creer que a eso son enviadas
A este valle de lágrimas
Hasta que Dios se digne librarlas
Madre, Esposa
Hija, Hermana, Novia,
Entiéndelo de una vez
Ser mujer no es pecado
Este mundo está al revés
El sistema lo ha cegado
Levántate y grita conmigo
Lo que por razonamiento me advino
Tú has sido el vivo testigo
Del gran machismo divino.
¿Cuándo perdiste el hilo de ese amor?
Dime que hiciste para que se molestara
En darte tal educación
¿Qué no comprendes que así debe ser?
Así ha sido siempre:
Tu abuelo con tu abuela
Y tu padre con tu madre
Ellos las han amado
Y aunque reconocerlo te duela,
Que te ama, te ha demostrado
¡No, no, no!
No me vengas con esas cosas
Tonterías, ¿Cuál emancipación?
Si así debe ser con las esposas
Nos lo enseña la religión
¿Qué? ¿Cómo que te duele?
No lo puedo creer,
Es que de otra forma no se puede,
Aprende a ser mujer
Además, para qué te casas
No te obligue a que te fueras con él
Y es que de plano te pasas
Ya sabias qué te iba a hacer
Ya, ya, no llores
A mí me paso lo mismo
Entiendo lo que son esos dolores
Y estar llena de temores
Por soportar su egoísmo
Pero ni modos
Nomás nos queda aguantar
Son nuestros esposos
¿Con quién nos vamos a quejar?
Pero cuando crezcan tus hijos
Aunque sea eso les vas a platicar
No, pos ruégale a la virgen
Segurito te va a escuchar.
Dios, pues es hombre,
No creo que te pueda ayudar…
Esas y otra tonterías escuchaste
Cuando fuiste a llorar tu dolor
Y sé que lo que más odiaste
Es que te lo dijeran mujeres
Que no entendía la más simple razón.
Tu madre, tu abuela, tu familia
Y todo por seguir una tradición
Ya no sé qué más decir
Ya no puedo declamar,
No tengo palabras para describir,
Con mis manos lo quisiera matar
¡Grítalo!
Saca de tu pecho ese dolor
Diles a todos como te maltrata
Diciendo que es amor
Yo uno mi grito al tuyo
Y lo escupo al rostro de todos
Porque también fue hacia mí
Cada golpe
Cada arrastre por el lodo
Y qué si por locos nos toman
Qué si nos matan gritando
Moriremos felices:
Ya no habrá dolor,
Ya no habrá quebranto
También me odio a mí mismo
Y mis ropas quiero rasgar
Porque me quedaba sin levantar la mano
Cuando a golpes te quiso matar
No, no te calles
Ni siquiera te acostumbres
Hay que despertar a más hombre y mujeres
Platicándoles lo que sufres
Vamos corramos por el mundo
Gritemos los dos juntos:
¡Entiende mujer
Eso no es amar
Estar todo el día llorado
No es felicidad!
Y así daremos libertad
A las que viven encarceladas
En una fatal sagacidad
En creer que a eso son enviadas
A este valle de lágrimas
Hasta que Dios se digne librarlas
Madre, Esposa
Hija, Hermana, Novia,
Entiéndelo de una vez
Ser mujer no es pecado
Este mundo está al revés
El sistema lo ha cegado
Levántate y grita conmigo
Lo que por razonamiento me advino
Tú has sido el vivo testigo
Del gran machismo divino.
LA CULTURA: UN CONCEPTO CONDICIONANTE DEL LENGUAJE.
Si bien es generalmente aceptado que la cultura y el lenguaje son construcciones humanas que no tienen una relación inherente y que no siguen una línea paralela de evolución, es cierto que, de alguna u otra forma, la cultura es un factor evidentemente condicionante y determinante del lenguaje.
Si durante la historia se han suscitado cambios repentinos o paulatinos en los idiomas del mundo, e incluso su desaparición, la cultura y otros factores, como la geografía, han sido pieza clave de dichos fenómenos. Ejemplos de esto, son la propagación de la lengua latina por gran parte del “Viejo Continente”, el posterior nacimiento de las lenguas romance, el casi exterminio de las lenguas nativas del Continente Americano, entre otros muchos casos similares.
En la prehistoria, los antepasados comenzaban muy probablemente a desarrollar una especie de protolenguaje, no de forma intencional, sino como una respuesta a la necesidad de organización y comunicación social para con los demás y asegurar de este modo la supervivencia. También es posible que existiera ya un modo específico de comportamiento que los diferenciaba de los demás animales con los que compartía su hábitat, posteriormente dio paso a la construcción de su cultura. Es muy probable que por aquella época los antepasados se hayan dispersado desde sus centros de origen hasta las regiones en las cuales permanecieron por un tiempo que fuera suficiente para propiciar una gran diferenciación racial.
En cada una de las regiones, la población se fragmentó en grupos aislados, dentro de los cuales comenzó a surgir un estilo y forma de vidas diferentes al del resto de los grupos, muy probablemente condicionado por el medio geográfico y los recursos materiales con que contaba cada región. Cada una de las regiones desarrolló, códigos morales, costumbres, creencias para explicarse el mundo, formas de organización y, grandiosamente, un lenguaje diferente uno de otros. Así cada región estuvo distanciada no solo geográficamente, sino ahora también genética, cultural y lingüísticamente.
Con el paso del tiempo y debido a las necesidades de intercambio, comercio, relación, etc., entre los diversos grupos, hubo la necesidad de sobrepasar esas barreras que impedían el contacto. Con el paso del tiempo y debido a las necesidades de intercambio, comercio, relación, etc., entre los diversos grupos, hubo la necesidad de sobrepasar esas barreras que impedían el contacto.
Podemos mencionar un largo listado de ejemplos como el anterior, el caso de la expansión del imperio romano, causante de que en el mundo se hablen tantas lenguas romances. Si entendemos el comportamiento y la doctrina colonialista e imperialista como una construcción cultural (que de hecho lo es) vemos claramente que, de nueva cuenta, la cultura fue un factor decisivo y causante de la mezcla de lenguas, del surgimiento y el exterminio de otras.
El caso español es un claro ejemplo de los dos principales casos de relaciones entre lenguas, la relación genética y el contacto. La primera protagonizada por la ocupación romana; la segunda, debida al continuo contacto con otras civilizaciones Alrededor del año 711 las invasiones bárbaras atacaron España. Los “moros” invadieron principalmente las costas españolas con el fin de conquistar el país. Esta tal vez sea la raíz de aquella tan conocida expresión de “hay moros en la costa”. Para terminar pronto, hoy en día, es conocido que una el 25% de las palabras en castellano tiene origen árabe, a tal grado que el tan famoso ¡olé! proviene del árabe Wallah.
Como conclusión puedo decir que no podemos situar a la lengua por encima de la cultura, ni a la cultura por encima d la lengua; hacerlo sería caer en un grave error y en círculo que no permitiría un correcto análisis de la relación que éstas guardan.
La lengua y la sociedad están de tal modo interrelacionadas que el único análisis objetivo que no deforma la realidad es el que las considera como un
fenómeno integrado y único. Al ser la cultura un producto de la vida en sociedad, no podemos negar la relación que guarda con el lenguaje, ya que más que crear, lo que las lenguas hacen es reflejar las peculiaridades socioculturales.
Entre la espada, la pared y algo más.
Hace unos días que se comentó mucho sobre un caso de aborto en el Salvador. Personalmente me sentí muy conmocionado cuando escuché la noticia por la radio. Me decidí entonces a averiguar un poco más sobre el caso.
“Beatriz” –nombre ficticio– es una joven salvadoreña de 22 años que hace unos meses solicitó le fuera practicado un legrado, puesto que su embarazo de 24 semanas ponía en riesgo su vida.
La solicitud fue rechazada por el congreso, a pesar de que la joven padece lupus y problemas de insuficiencia renal, y de que su hijo sea anencéfalo (no tiene cerebro).
De inmediato, el tema reavivó los debates que desde hace mucho giran alrededor del aborto. Las organizaciones pro aborto del Salvador apoyaron y solicitaron la legalización y el consecuente aborto de “Beatriz”. La iglesia también fijó postura y se mostró en contra del legrado; aseveraron, en páginas de internet, que el caso de “Beatriz” estaba siendo manipulado y que a ella la presionaban las organizaciones en favor del aborto para que solicitara la intervención quirúrgica. El estado, por su parte, argumentaba que una de las principales funciones del gobierno salvadoreño es resguardar y procurar la vida de sus ciudadanos.
En fin, cumplidos los siete meses de embarazo y tras un largo juego de afloja-estira, se permitió que se le realizara una cesárea a la mujer, puesto que ya no se incurría en una falta a la ley ya que, para este período de gestación, esto no implica un aborto sino un parto inducido.
Este lunes se practicó la cesárea, obviamente, la niña murió. Todos –las ONG´s, el estado, la iglesia- relativamente contentos.
No me atrevo a dar un punto de vista respecto del aborto, puesto que ya de por sí es un tema que me causa confusión. Sólo puedo decir que si el estado procura la vida de sus ciudadanos, no creo que la efímera vida que el neonato tuvo sea la más deseable para alguien. Tampoco creo que los momentos que “Beatriz pasó en el hospital sean los más agradables.
Considero que, en cierto modo, fue utilizada por todos. Por el estado para legitimar su “justicia”; por las ONG´s para tratar de legalizar el aborto –cabe señalar que El Salvado es uno de los cinco países de América Latina que no permite los abortos eugenésico, ético ni terapéutico, ni bajo ninguna cinrcunstacia–; y por la iglesia para fortalecer su discurso próvida. Ahora, incluso, está siendo utilizada por mí, para cumplir con esta tarea.
viernes, 31 de mayo de 2013
“Querella agonizante”
Inspiración me falta
para escribir más de mis poemas,
el vacío ya me asalta
embadurnado de grafemas,
odio estar estancado
y abarrotado a tal de flemas,
y es que todo he trocado
por tus ojos, lindas gemas.
Así es, todo es tu culpa,
tuya por invadir mi espacio
y por absorber la pulpa
de mi espíritu antes tan lacio,
tan lleno de inspiración,
y hoy abarrotado de vacío
por lo que creo que es amor.
¡Ay poeta iracundo!
¡Ay de ti, infame admirador!
nada en ti es ya fecundo,
todo lo ha matado ya el amor,
nada te importa en el mundo
más que sentir ahora su calor.
Una oda a ti he emprendido
al despertar esta mañana,
mas ahora he comprendido
que nada será concluido
si no vuelvo otra vez a tu entraña.
Alma que estás prisionera
entre estos barrotes de cristal,
gozando, sé, en la espera
de que grandes amantes sin igual
opriman con su fuerza
lo poco que pueda quedar
después de la hecatombe
y de que sólo haya en el orbe,
por gracia o por vergüenza,
de tus poemas, el ansiado final.
Eduardo Maximino Raymundo
“Epitafio para la mocedad”
Aquí dejo mi vida tirada,
en un poema doloroso,
aquí, terrenal, sepultada
en un suspiro quejoso.
La mocedad ha sido robada,
sólo quedan sus despojos.
¿Cómo ordeno la parada
a un río tan caudaloso,
que tiene a mi alma ahogada
y no le da ningún reposo
para tomar una bocanada
honda de aire provechoso?
Aquí reposan los años
do vi infierno y gloria,
do vi gracias y vi engaños,
convergencia y discordia,
sólo quedan recuerdos extraños
momificados en mi memoria.
No importa si me duele,
no importa si he llorado
y, aunque pasen otros veinte,
no volverán los pasados.
Requiescant in pace…
Eduardo Maximino Raymundo
en un poema doloroso,
aquí, terrenal, sepultada
en un suspiro quejoso.
La mocedad ha sido robada,
sólo quedan sus despojos.
¿Cómo ordeno la parada
a un río tan caudaloso,
que tiene a mi alma ahogada
y no le da ningún reposo
para tomar una bocanada
honda de aire provechoso?
Aquí reposan los años
do vi infierno y gloria,
do vi gracias y vi engaños,
convergencia y discordia,
sólo quedan recuerdos extraños
momificados en mi memoria.
No importa si me duele,
no importa si he llorado
y, aunque pasen otros veinte,
no volverán los pasados.
Requiescant in pace…
Eduardo Maximino Raymundo
“Monotonía”
A todos y a nadie.
¿Qué vas a decirme viento
con tu voz tan queda?
Dímelo, estoy atento,
permanezco en espera.
¡Grítamelo! no importa
¡Rómpeme los oídos!
el dolor no puedo sentirlo
pues converso contigo.
Dame suficiente inspiración
para terminar mi poesía,
mira que mi aflicción es tu aflicción
y tu alegría, mi alegría.
No te complazcas, viento,
al contemplar mi tan grande angustia
no me des descontento
como la gente, como la mustia.
Cuéntame de tu suerte
y, juro, he de hablarte de la mía
dime si llegaste a la muerte
o si , como a mi, te falta la vida.
Ansiaba estas palabras
y ya me han llegado
pero ¿Por qué se escuchan huecas
como un grito ahogado?
¿como el que tengo en las entrañas
hace tiempo atorado?
¡Contéstame! ¡Contéstame!
¿Por qué palabra no articulas?
no me lo puedo explicar
¿a caso mi voz ya no escuchas?
¿O no me quieres escuchar?
No agonices mi querido amigo,
no enmudezcas todavía,
no quiero que converjas conmigo
en la carencia de vida.
Dime ya, te lo pido
cualquier cosa que quieras hablar,
juro que será aplaudido
hasta el más simple musitar.
Dime viento eterno
¿qué te ha dicho la luna?
Dime si hay infierno
o existe eterna fortuna.
¿Qué se siente ser libre?
¿Qué se siente ser feliz?
¿Qué no pasar hambre
ni arrastrase como lombriz?
¡Dime lo que quieras!
¡Dime cualquier cosa!
si es que aman las fieras,
o si es que odian las rosas.
Habla, por Dios te ruego,
no seas como los demás,
mira que soportar no puedo
ya está ansia tan procaz.
De tanto pedir respuesta,
me he quedado sin voz,
te vas como el sol en su puesta,
¡qué sufrimiento tan atroz!
De tanto suplicarte,
ahora caigo en cuenta,
no puedo razón darte,
ni tú a mí respuesta
Y es que concluyo,
amado hermano viento,
que, al igual que tú, yo,
desde hace mucho tiempo,
también estoy muerto.
Eduardo Maximino Raymundo
¿Qué vas a decirme viento
con tu voz tan queda?
Dímelo, estoy atento,
permanezco en espera.
¡Grítamelo! no importa
¡Rómpeme los oídos!
el dolor no puedo sentirlo
pues converso contigo.
Dame suficiente inspiración
para terminar mi poesía,
mira que mi aflicción es tu aflicción
y tu alegría, mi alegría.
No te complazcas, viento,
al contemplar mi tan grande angustia
no me des descontento
como la gente, como la mustia.
Cuéntame de tu suerte
y, juro, he de hablarte de la mía
dime si llegaste a la muerte
o si , como a mi, te falta la vida.
Ansiaba estas palabras
y ya me han llegado
pero ¿Por qué se escuchan huecas
como un grito ahogado?
¿como el que tengo en las entrañas
hace tiempo atorado?
¡Contéstame! ¡Contéstame!
¿Por qué palabra no articulas?
no me lo puedo explicar
¿a caso mi voz ya no escuchas?
¿O no me quieres escuchar?
No agonices mi querido amigo,
no enmudezcas todavía,
no quiero que converjas conmigo
en la carencia de vida.
Dime ya, te lo pido
cualquier cosa que quieras hablar,
juro que será aplaudido
hasta el más simple musitar.
Dime viento eterno
¿qué te ha dicho la luna?
Dime si hay infierno
o existe eterna fortuna.
¿Qué se siente ser libre?
¿Qué se siente ser feliz?
¿Qué no pasar hambre
ni arrastrase como lombriz?
¡Dime lo que quieras!
¡Dime cualquier cosa!
si es que aman las fieras,
o si es que odian las rosas.
Habla, por Dios te ruego,
no seas como los demás,
mira que soportar no puedo
ya está ansia tan procaz.
De tanto pedir respuesta,
me he quedado sin voz,
te vas como el sol en su puesta,
¡qué sufrimiento tan atroz!
De tanto suplicarte,
ahora caigo en cuenta,
no puedo razón darte,
ni tú a mí respuesta
Y es que concluyo,
amado hermano viento,
que, al igual que tú, yo,
desde hace mucho tiempo,
también estoy muerto.
Eduardo Maximino Raymundo
domingo, 28 de abril de 2013
AYUDA PARA MORIR
No se trató de un delito, sino de un acto distinto de eutanasia.
La anciana, agonizante desde hace unos meses, no encontraba la paz por causa de extrañar a su hija. En medio de sus dolores pedía verla. Desde hace más de catorce años la había dejado allí.
Alberto Ortiz, director del asilo, se había dedicado a buscarla por cielo, mar y tierra. Todo fue inútil, no dieron con ella.
Los demás ancianos, consternados decían que ella no moriría sin ver a su hija. Y tal vez viendo el reflejo de su propio futuro, se ponían a rezar para que un milagro permitiera el retorno de la ausente.
La voz quirúrgica de la anciana sorprendió en más de una ocasión a sus compañeras haciéndose pasar por su hija.
La tarde en la que la nueva enfermera llegó, Ortiz, la puso en antecedentes y le sugirió que se hiciera pasar por la hija desaparecida y que le hablara para consolarla y aliviar un poco su pena.
Al principio se resistió, dijo que no era ético, pero después del ruego de la comunidad de ancianos, accedió a ver a la enferma.
Los más de veinte ancianos la siguieron hasta al estrecho cuarto. Con curiosidad y esperanza contemplaron a la madre agonizante.
La resolana del atardecer que se filtraba por la ventana, le daba una iluminación cálida a la sencilla habitación, enfatizando los rasgos de los ancianos, como en una fotografía antigua en blanco y negro, en medio de un silencio total.
La enfermera se conmovió al ver a aquella delgada y pequeña mujer de piel enjuta, con blancos cabellos y palidez extrema, que en medio de quejidos y con antecedentes médicos de desahucio alargaba su agonía con la esperanza de volver a ver a su hija.
Sin pensarlo dos veces la enfermera, profundamente conmocionada, tomó la mano de la señora, ante la mirada fija de los consternados abuelitos, que respetuosamente rodeaban la cama de la enferma, con expectación y esperanza.
-Madre, no sufras- Dijo la enfermera. -Aquí estoy, he venido a verte.
Al sentir el calor de la mano y escuchar la nueva voz, sin poder distinguir ya los rostros, la abuelita sonrió.
-¿Eres tú hija?- preguntó con voz quebrada.
- Sí, soy yo. Vine porque me dijeron que estabas enferma.
La abuelita trató de incorporarse para abrazar a la enfermera, pero sólo pudo levantar el antebrazo para acariciar la cabeza de la joven mujer que se inclinó para facilitar el acercamiento mientras la anciana decía:
-Esto no es un sueño, ¿Verdad? ¿Eres tú? Dios me ha hecho el milagro-. Y rompió el llanto. -gracias a Dios que volviste. Sólo a ti te esperaba. He sufrido mucho. Qué bueno que has venido a ver a esta vieja. Yo ya no puedo más.
Le enfermera se, olvidada de la falsedad de su papel y con lágrimas en los ojos, le contestó:
-No te preocupes, te vas a poner a bien, ten fe en Dios. Él me ha mandado para que volvamos a estar juntas. Ya no te voy a dejar sola.
-Hija, perdóname, perdóname por todo.
-No madre, tú perdóname a mí por haberte dejado. Te prometo que ahora voy a estar contigo. Ya no te voy a dejar.
La abuelita agonizante, con mucha dificultad y pausadamente dijo en medio de sollozos:
-Te perdono hija, tú no has hecho nada malo. Doy gracias a Dios que me permite volver a verte. Mi amor por ti es como una velita que me mantiene viva. ¡Gracias Dios mío por el milagro!... Que Dios te bendiga hija mía.
Y dicho esto, expiró. La enfermera irrumpió en llanto y profundamente emocionada abrazaba aquel cuerpo inerte.
El DIF donó un ataúd y la presidenta municipal dispensó los gastos para que la señora fuera enterrada en el Panteón Municipal.
Que descansen en paz.
Eduardo Maximino Raymundo lópez
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