Blog del grupo 201 para la materia de taller de lectura y redaccion II
lunes, 10 de junio de 2013
Tiempo, Creación y Vida
Esto fue hace mucho tiempo, cuando los titanes recientemente nos habían forjado a nosotras poderosas criaturas con una anatomía excepcional; pero basándose en sus antiguos proyectos "los animales".
Esta vez tenían algo mejor para nosotros declaraban. Nos dotaron de una poderosa máquina en nuestra cabeza, dándonos el poder del razonamiento y activando las emociones que aún estaban en prueba. Como prototipos nacimos. El objetivo era que pudiéramos desarrollarnos adecuadamente por nuestra cuenta. Dotándonos de libertad nos llevaron a su precioso mundo llamado Tierra para que viviéramos junto con lo que antes había sido creado y le diéramos una armonía utópica a ese lugar.
Fue así como llegamos, desnudos y sin ningún conocimiento a este paraíso. Nuestra maquina perfecta empezó a funcionar y en cuestión de pocos siglos alzamos de la propia tierra una innumerable cantidad de construcciones con todos propósitos, con el lema del desarrollo creamos todo tipo de herramientas y tecnología, con un crecimiento que no parecía tener fin. Nuestros creadores observaron orgullosos como convertíamos paso a paso su mundo en una maravilla tecnológica.
Fue ahí cuando un problema empezó a gestarse dentro de la utopía de los titanes, los "animales" y las plantas que antaño habían sido creadas por ellos mismos empezaron a tomar cada día menos importancia. Embelesados con el poder humano olvidaron a aquellas nobles criaturas que vivieron por 6 épocas en este mundo.
Los titanes habían olvidado, los seres superiores habían ignorado, todos menos uno. Un ser de maravillosa sabiduría que rara vez se interponía agresivamente en los asuntos de los demás. Respondía al nombre de Zelar. Aquel ser no podía soportar como sus congéneres sufrían a manos de este nuevo prototipo de los arrogantes titanes. Decidió viajar al lugar donde dio a luz a una de sus mejores creaciones, la tierra.
Zelar era un ser indescriptible aun en ese entonces, al verlo arribar nadie se interpuso y sentándose en su trono ordeno que le trajeran a una criatura de la tierra, que no fuera llamada humano. Los creadores emisarios de Zelar partieron en búsqueda de algún animal que cumpliera esos requisitos, y que sin duda sorprendiera a su amo. Se tomaron 2 épocas. Zelar espero como siempre sentado en su trono sin moverse en ningún momento aguardando el regreso de sus emisarios.
Hasta que por azares del destino durante una noche. Uno de sus emisarios cansado ya por el gran viaje buscaba resguardarse en un asentamiento de los humanos. Tomo la forma de un hombre y se adentró en la ciudad. Viendo depravación y perversión en cada esquina del lugar enfermo y sin ninguna salida, decidió buscar reposo en el hogar de uno de esos prototipos, entro cuidadosamente y cuando se disponía a tomar asiento un perro lo ataco sin piedad defendiendo el hogar de su dueño. Zelar en el mismo momento en que falleció su mensajero abrió los ojos y trajo a su corte a todos los titanes. Nuestros creadores, quienes ante la estadía de su maestro se habían amargado estaban ahora celosos de su poder. Habían tramado engañarle y hacerle creer que debía castigar a las demás creaciones no "racionales". Trayendo en ese instante también a su
corte al perro y a su “dueño”.
Dio comienzo el juicio. Zelar oculto como siempre sólo lanzaba sus sentencias castigando a ambos. Mientras los creadores observaban enfadados como lastimaban a su más estimada creación, entonces alzaron la voz en la corte y pidieron que para decidir al culpable debían de otorgarles la palabra teniendo en mente que el animal no podría argumentar nada en contra. Zelar les otorgo la palabra y el hombre inmediatamente habiendo comprendido la situación se alegó inocente, diciendo que su mascota había sido la única culpable. Termino su turno menciono el ser.
En el turno del animal los titanes rieron junto con el hombre y fundamentaron que esa inmunda criatura ni siquiera podía hablar, no era nada, no podía pensar, no sentía. Es como una planta dijeron, como una de tantas que nos aburrieron antes.
Terminó la corte y todos fueron despachados en sus lugares cotidianos, el hombre eufórico por su victoria acudió a la taberna de su pueblo pero esta vez con unos siniestros acompañantes. Fue ahí donde él y sus creadores empezaron a planear como vengarse de los animales y emprendieron una repugnante campaña para enterrar su más sucio “error” de una vez por todas, en ese preciso momento cuando ellos departían en la taberna. Zelar estaba con la pobre criatura a la que había herido injustamente, para sanar su propia consciencia le dio el don del habla y escuchó el poder de su cerebro pudiendo platicar con el. Aquel se llamaba Pyr y menciono que el sólo defendía a su señor pero en ningún momento pensó en herir. Zelar lo envió de regreso a su mundo no sin antes decirle que él era el encargado de proteger no solamente a sus congéneres si no también, proteger a los demás y a los propios humanos. Sin duda no esperaba lo que sucedería después.
Al llegar a su ansiada tierra no le tomo ni un segundo darse cuenta de la devastación que había visitado a su mundo, los hombres estaban asesinando a todo animal sin piedad alguna. Pyr se refugió con algunos de los pocos sobrevivientes y decidió que él no podría hacer nada por su cuenta, planeó charlar con los titanes quienes vivían en la montaña alta y tormentosa, partió con los pocos sobrevivientes. Dos de cada especie animal, su plan era reunirse con sus creadores y llegar a un acuerdo en donde todos pudieran vivir en paz, aunque ni siquiera Pyr conocía la respuesta e incluso todo el tiempo pensó en una solución. Jamás llego a una conclusión, armándose de valor entro a la fábrica de los creadores junto con su ejército de bestias. Sus adversarios sorprendidos le dieron la bienvenida pero le sonrieron con una daga escondida en sus mejillas.
Propusieron enviar de vuelta a sus antiguos hogares a sus acompañantes. A lo cual Pyr no tuvo objeción alguna. Solos con el defensor de las bestias decidieron ejecutar su plan, lo llevaron a un calabozo donde el pobre quedo encerrado por 5 épocas. Durante las cuales los constructores creían haberse burlado de Zelar y al mismo tiempo habían exiliado a los animales a un triste lugar en la tierra.
Llego la 6a época y con ella llego Zelar a inspeccionar el progreso de sus hijos. Los
hombres y titanes ya conociendo a su eminencia lo recibieron y con mentiras le dijeron que todo
estaba bien, su visita no era parte de la inspección estándar. De su regazo mostro una supuesta cura para ese mundo y la mejor arma para incrementar el desarrollo tan ansiado por ellos. Ingenuos observaban a Zelar quien sólo se despidió y le dejo los planos a los titanes, quienes inmediatamente después de la partida de su padre fueron a la fábrica a crear la “cura”.
Menuda fue su sorpresa cuando después de una época de procesamiento al buscar el resultado no hallaron nada. A pesar de que utilizaron sus mejores herramientas y maquinas no habían logrado su manufactura. El capataz ordeno que revisaran nuevamente los planos y se dieron cuenta de que habían cometido un grave error. Al borde inferior del pergamino de la receta el omnipotente Zelar había dejado una inscripción que decía:
"Mientras abusaban de aquellas criaturas lo observe todo gracias a mis hijas las plantas, quienes como testigos me mostraron la verdad. Decidí idear esta sentencia, pero más que nada es una cura. Ustedes han abusado del tiempo infinito que yo bondadosamente les otorgue y es así como les otorgo esta enfermedad, ustedes crearan sus vidas, harán lo que deseen con ellas pero tendrán un límite, un límite que les hará apreciar lo que realmente importa, un tiempo que jamás recuperaran pero servirá también para que todo mejore"
Al terminar de leer la inscripción los titanes no entendieron lo dicho y se dispusieron a continuar con sus creaciones. Un día después los titanes desaparecieron de este mundo, la fábrica se derrumbó y quedo cubierta por la montaña.
Ahora los seres vivos controlan su creación.
En cuanto a Pyr , él se convirtió en el leal guardián de Zelar. El regalo que esa criatura nos entregó. Se llama Muerte.
Cabrera Molina Alan Daniel.
Reseña de Un Triste Rey Olvidado
Construí enormes muros que en vez de darme una poderosa defensa sólo me mantuvieron en cautiverio, en un delicioso confinamiento. A pesar de saberlo todo y ser un ser superior no podía entender el porqué de mi miedo, aquel es uno de mis más viejos compañeros que siempre se encontraba alterando mi forma de ser. Al menos eso creía.
Gaste múltiples días, meses y años pensando como deshacerme de él porque me estaba agobiando segundo tras segundo. Deje de comer y deje de ver, más tarde deje de sentir y por ultimo deje de vivir. Me convertí en un monstruo que únicamente se movía para alimentarse y no hacía nada en lo absoluto para disfrutar la vida, la cual aborrecía. Sólo me había traído temor, angustia y problemas; desgarraba mi cuerpo con cada amanecer, desangrado no tenía elocuencia en mi sentir.
Vivía en la torre más alta de mi castillo. (Si es que se le podía decir así "vivir")Abandone a mi gente y me recluí ahí, solamente pensando en cómo librarme de mi temor; pronto mi pueblo comenzó a morir, ya no había alimentos, en el pasado fueron derrochados para recuperar mi vieja gloria.
Mi antiguo imperio legendario ahora era un triste recuerdo, una simple alucinación que se ayudaba a sí misma. Alto y solitario a veces me asomaba por la ventana, cubierto para no recibir las flechas del pueblo. Suponía que eran unos tontos ignorantes y me disponía a regresar de nuevo a mi labor de investigación.
Soles y lunas bajaron. Pero no encontraba la respuesta, y las reservas de alimentos en la bodega disminuían con el pasar del tiempo. Mi único propósito era descubrir la verdad, era por lo único que mi físico se mantenía en pie. Debilitado pero no vencido seguía pensando, repitiendo mis labores cada día y asomándome de vez en cuando por el tejado.
Pasaron años y décadas también sin encontrar la respuesta. Decidido baje a buscar a mi corte sagrada; rendido por no haber encontrado ninguna pista o indicio alguno que me llevara a mi objetivo baje de mi torre más alta. Pase por el comedor, donde antaño se celebraron grandes fiestas y junto con mis amigos departíamos con los banquetes más exquisitos de esta realidad, ahora no era un triste lugar, lleno de telarañas y platos fríos esperando estar repletos.
Mi lugar estaba vacío y sucio, pidiendo atención. Me senté y mire hacia adelante, el lugar de mi reina estaba ocupado por un cadáver, un esqueleto con ropas reales. De los restos se encontraban algunos vestigios de su belleza. Conserva un poco de su cabello, su piel es fríamente pálida, aun porta su corona. Baje la mirada y encontré su copa llena, lo que llamo mi atención. Al acercarme me di cuenta que esta estaba casi vacía y lo único que quedaba era veneno.
Me quede perplejo unos momentos observándola. Volteando a ver los lugares de mis amigos también vacíos entraba en trance y justo cuando empezaba a reflexionar; mi amargura me pidió continuar en busca de mi respuesta.
¡Tenía que llegar a mi corte! Seguí desplazándome por el castillo, cada recinto encrudecía la desolación en tal lugar sagrado.
Después del recorrido por fin había llegado a mi corte, abriendo con gran energía las puertas como acostumbraba entre, pero no encontré a nadie como antes, sólo una nota, la mire un minuto silencioso y decidí quemarla.
La frustración se apoderaba de mí, haciéndome gritar palabras al viento buscando reivindicar mis sentimientos:
-Ingratos me han abandonado! Me han dejado y no sé qué hacer, aun no conozco la razón de este miedo abrumador que ha llenado mi vida de frio y soledad.
Después de unos escasos segundos el abismo del silencio empezó a consumir la sala real. Un sujeto que vestía un traje de misionero se presentaba con una reverencia. Con una sonrisa abominable, una sonrisa que se encontraba congelada en su rostro y que parecía apuñalar mi corazón como un filo de diamante. "Frio" era su nombre, Frío era un personaje desconocido. Sin embargo respondió:
-Yo te he acompañado todo este tiempo, ni siquiera te diste cuenta de mi existencia. ¡Iluso!, aunque ya has aprendido todo lo que puedo darte seguiré contigo. ¡Hasta que ambos nos larguemos de este imperio!
Con los huesos tiritando y al borde de un paro cardiaco tosía a la par que sentía que ra envuelto por la locura: ¿Quién eres?
Tengo que salir de aquí. Iré de nuevo a mi torre, ¡Tengo que terminar con esto de una vez por todas!
Corrí las escaleras sin tener energía, llegue a mi habitación y me puse a mirar los viejos pergaminos y libros que había reunido durante mis viajes. Ninguno me aportaba pistas.
En el bullicio y con hojas de papel en el aire escuche la voz de una mujer:
-Las respuestas no están aquí querido, todo este tiempo juntos en esta habitación y nunca habíamos hablado- Sonrió.
Mi mente estaba fuera de sí, era seguro que estaba alucinando: ¡Lárgate maldita!
-Puedo irme, pero tal vez eso no te de las respuestas que hemos buscado todo este tiempo ¿No crees?
¡Te ordeno que te largues! Soy el rey nombrado sabio del mundo ¿Cómo te atreves a entrar a mi morada sin permiso alguno y hablar con ese atrevimiento? ¡Este no es asunto tuyo!
-Pero usted me ha invitado señor ¿No lo recuerda?
Eres un demonio ¡Lárgate por favor y déjame solo! ¡Lárgate maldición!
Tire mis pergaminos por la ventana con la desesperación. Ella no se iba, simplemente se quedaba parada en la puerta, no me dejaba salir. Me encontraba con las manos en la cabeza sentado en el rincón, pidiendo que me deje solo, pero ella ya no respondía. Me miraba con una sonrisa macabra.
Acogido con demencia vi la ventana, era mi única salida. Corrí hacia ella pero la mujer no me detuvo, sólo bloqueaba la puerta, mire la caída y supe que no podría sobrevivir a eso, voltee hacia la mujer y seguía sonriendo.
Observe a mi pueblo, abandonado y en podredumbre. Lagrimas llegaron a mis ojos, pero el viento las secaba inmediatamente. Decidí saltar y al mismo tiempo mi torre empezó a derrumbarse, mientras caía en el precipicio observe a mi torre despedazarse sobre mi castillo; que también era demolido por la inmensa torre que había construido.
Llego el momento. La mente se volvió completamente oscura. Había muerto.
Caí en el mar con los ojos cerrados. Me transportaba en un sueño de agua y tierra, flotando en la inmensidad de ese lugar.
Más tarde desperté en la playa, lejos de mi reino. Unos extraños me cargaban por
una selva ahora. Les pedí que me bajaran y les di las gracias. Frio y la mujer se encontraban a las afueras del pueblo al que me llevaban, decidí entrar para dejarlos afuera, sólo se me quedaban mirando. Fui llevado con unos jóvenes en una pequeña tienda, quienes me regalaron comida y exquisitos cuentos sin preguntar de donde había venido.
Me regalaron además sonrisas y un ambiente muy cálido que reconocí. Llegaron pequeñas experiencias en múltiples formas, me había desmayado pero podía ver mi pasado, la gloria de mi reino y de mi castillo que habían quedado atrás. Una pareja se me acerco y me comentaron:
-No sabemos quién eres, pero puedes quedarte aquí, no tenemos mucho que ofrecer pero puedes quedarte todo lo que quieras.
Lloraba de tristeza, felicidad y no sé cuántas cosas más. Les di un abrazo y les regale lo último que quedaba de mi alma.
Quizás lo haya perdido todo, pero esta es una nueva oportunidad para comenzar de nuevo.
En cuanto a Frio y la misteriosa mujer. Bueno los puedo ver a las afueras cuando buscamos alimentos, siempre inmóviles, Frio parece estar enojado conmigo pero nunca se mueve. Además parece que no quiere intentar hacerme daño.
La mujer a veces entra a mi tienda y me hace compañía, pero no hemos hablado desde aquel día en la torre. Aun así ella sigue sonriéndome y yo he aprendido a aceptar su compañía, creo que después de todo. Ella no es tan mala...
Cabrera Molina Alan Daniel.
martes, 28 de mayo de 2013
Oceánica, El Mundo de la Fantasía, Universos Alternos y el Barón Cap. Realidad 4000
Mientras tanto los esbirros de aquel malvado barón, encontraron su torso lleno de flores y perplejos lo subieron a sus botes. Remando regresaron al castillo, emocionados por traerle buenas noticias al barón.
Pero la cabeza seguía rodando y rodando, él ya estaba mareado. Del final del túnel se encontraba un gusano quien sin inmutarse devoró la cabeza de nuestro héroe, y así parecía que esto había acabado.
Es una lástima que aquello era el inicio de otro capítulo, ya que encontró en su angustia un nuevo paraíso en donde animales peludos y sobretodo parlanchines recogieron su cabeza. La tejieron a un cuerpo de peluche, aunque él lamentaba el no poder comerse las uñas mas.
Uno de los animales locos le habló sobre un peligro en esas tierras y su prometida llegada. Hablando le contaba la leyenda. Lo llevaban caminando por un bosque lleno de cosas interesantes. No había agua sino aire en donde podían caminar y los arboles eran inmensos y frondosos; además habían más animales pequeños sobre ellos pero no podían hablar. Pasando ese raro bosque llegaron a una llanura, lugar en el que osos de gomita y osos de peluche se preparaban para una pugna de dimensiones desconocidas. ¡Traían tanques de guerra que disparaban paletas!Las criaturas de ensueño poseían un montonal de armas graciosas: espadas de madera, arcos de ligas, catapultas de cucharas y bayonetas de felpa con marionetas como líderes.
Nuestro héroe se encontraba en medio del campo de batalla, en el fragor del combate y parado justamente en donde los grandes ejércitos chocarían irremediablemente en una guerra desconocida.
La aldea le pidió que detuviera esa guerra que estaba consumiendo su sueño utópico. Así que sin dudarlo nadó por los aires con unas tijeras y cortó los hilos de las pobres marionetas. Quienes indefensas sólo cayeron al suelo y no pudieron seguir dando órdenes.
Los soldados de ambos mandos no supieron que hacer sin sus líderes y cesaron el fuego a la par que nuestro héroe ponía un vidrio en medio. En ese momento se observaron y se dieron cuenta de que eran idénticos, simplemente unos eran de goma y otros de peluche.
A la tarde siguiente, se reunieron los comandantes Gomita y Pelushe con el héroe y los demás salvadores del agujero. Él les comentaba de un enemigo mayor. El malvado barón.
Este grandioso enemigo quería destruir los sueños y la imaginación.
Sin ninguna objeción, los nuevos aliados ahora preparaban el asalto a Oceánica.
En Oceánica el barón estaba completamente enfadado. Él sabía que el estar decapitado no podría detener a su némesis, sobre todo con una pista; su cuerpo no paraba de bailar en el cuarto de tortura.
Se levantó del trono y le dio un cachetadón a su coronel. Fue a revisar su arma de creación masiva “La realidad 4000”, ya no era mas un prototipo y con ella quería acabar con la fantasía restante en oceánica. Sólo faltan unos preparativos, con la huida del líder alegre no podrán hacer nada las tropas enemigas.
-Así que al amanecer activar nuestra arma y acaben con todos esos ingenuos. Exclamó el Barón.
Los pobladores restantes de Oceánica estaban sin esperanza, su líder desapareció y sus fuerzas de combate ya no eran lo que antaño habían sido. Los delfines necesitaban comida y ya no podían seguir nadando, los camarones ya ni siquiera se podían dejar llevar por la corriente y sobre todo, las truchas se negaban a salir al combate.
¡Pero no todo está perdido! dijo el sargento bacalao. Tenemos que implantar una resistencia y pelear por sobrevivir, después enviaremos a un grupo de plancton a destruir el arma.
Del agujero de gusano salieron burbujas y de repente el agua se fue escapando por aquel obeso animal, después de que se terminó el agua. Salieron los ejércitos de goma y de peluche listos a enfrentar a sus nuevos enemigos. Los aldeanos armados con una que otra fabula salieron también y junto a ellos salió el decapitado muñeco, todos listos a emprender la marcha hacia el castillo del barón. A su paso, los ejércitos liberadores le daban autonomía a los sueños para convocar nuevos aliados. Ya era entonces la legión fantástica, todo tipo de creaturas jamás imaginadas y seres de diferentes ingredientes marchaban juntos con el solo fin de defender la imaginación.
El coronel los vio marchar desde el castillo e informo al Barón sobre el inminente ataque, él sentado en su trono no se alarmo pues faltaba 1 milenio para el amanecer y les tomaría mas llegar a sus puertas.
Rápidamente se organizó una armada defensiva en el castillo y el pelotón del coronel fue a empezar los preparativos para el arma de creación masiva de su gran señor. Sin embrago ya se podían escuchar los rugidos de las ametralladoras a lo lejos.
El héroe grito: !Denle de comer a las ametralladoras que tienen hambre!
Ya estaban atacando el castillo, los malvados se veían abrumados por el ataque de la legión. Algunos se rendían y otros se dormían, al poco tiempo llegaron a la sala del trono, el héroe y sus mejores osos se acercaron cautelosamente al conde de la creación, armados con uno que otro cuento.
-Vaya hermanito, después de todo has derrotado mi armada y escalaste con los cadáveres de tus aliados y enemigos pero déjame decirte que ya es muy tarde. La realidad 4000 está a punto de ser disparada y ya no hay nada que pueda detenerla.- Riendo decía el Barón.
Dentro del cuartel de disparo ya faltaban unos cuantos ingredientes en la fórmula del arma.
Los soldados apresurados e ignorantes cumplían las órdenes del gran general:
-¡Traigan más ingenuidad, un poco de neurosis y egoísmo también!
-¡Oye tu soldado raso! Trae también un poco de arrogancia, ¿y el cabo? ¿Dónde están los últimos pedazos de corazón de Oceánica? Necesitamos destruirlos aquí también.-
-Eso es todo lo que había en el costal del odio ya no hay más señor.
El barón y el héroe seguían hablando:
-Con esto se acabaran tú y tus inmaduros sueños, jamás aprendiste que vivir en un mundo de fantasía es un completo error. ¡Ignorante!-
-No lo hagas barón, si lo haces destruirás todo lo que amas de Oceánica-
-¿Todo lo que amo de Oceánica?, si lo único que no amo aquí eres tu así que no corro ningún riesgo estúpido. ¡Coronel dispara el arma !-
El coronel dudándolo, le ordenó a sus hombres que inicien la secuencia de lanzamiento. Pero se negaron sus hombres y se arrodillaron para que por favor no lo hicieran.
Lamentablemente el coronel temblando movió la manija y con ella se activaba La realidad 4000
-¡Nooooooooooooo!, grito el héroe.-
Todo se puso en blanco, y en una inmensa ráfaga de clímax de pensamiento, todo desapareció. Toda Oceánica se había ido para siempre.
¡Oye despierta! Ya es hora de ir a la escuela.
Despertó José en su cama. Observando la tierra.
Escucho un susurro y el héroe le dijo:
"No te preocupes José, ignora el error del barón. El destruyo oceánica y esta era sólo un sueño. ¡Un gran sueño! Pero tu todas las noches y días, tienes la oportunidad de darle una nueva posibilidad y crearnos de nuevo. Tu vida es un sueño así que hazla lo más fantástica posible"
José solo fue a desayunar, pensando en lo que había visto en sus sueños.
Cabrera Molina Alan Daniel.
domingo, 26 de mayo de 2013
La Senda Gris ¿Desconocida?
Me han causado tanto desprecio que evito ver sus ojos, de la misma manera siempre hacen todo igual. No son mas que robots cumpliendo sus objetivos programados.
A lo largo de mi larga marcha he visto algunas flechas pasar por nuestros caminos mientras a ustedes los pillan por sorpresa, yo las veo venir y dejo que se me claven; incontables son las flechas que ahora poseo en mi cuerpo mutilado y cansado, pero aun así ninguna me ha hecho detener mi marcha.
Solía escuchar, solía estar de su lado. Pero ya no soy aquel hombre robot, mi consciencia ha alcanzado nuevos lugares. En este momento ya no los escucho ya que sé qué dirán siempre lo mismo, he perdido mi capacidad de oír.
Sólo puedo ver, solía escuchar. Alcanzo a ver sus rostros grises llenos de sepan cuantas programaciones y me pregunto ¿Por qué son así?
Sólo puedo ver, solía escuchar. Las flechas caen sobre mis piernas y brazos sin encontrar resistencia alguna.
El dolor antaño ha desaparecido, como un triste niño que deja de insistir cuando le es negado un caramelo ¿Por qué? No lo sé.
Un día una flecha voló en una dirección que jamás habían tomado las anteriores, esta se me ha clavado en el corazón. Me he detenido por primera vez en una eternidad y también he volteado pero hacia abajo, viendo la sangre correr por mi pecho cicatrizado. Pero no es sangre lo que sale a borbotones sino veneno, veneno que lo había estrangulado por un tiempo desconocido por mi. Esta cosa a la que llaman corazón parece estar aliviándose pero también estoy perdiendo las fuerzas, no puedo dar un paso mas. ¡Estoy cayendo al suelo!
Ahhh. Mi viejo amigo el dolor ha regresado, puedo ver sus rostros llenos de angustia. Ya no son grises ¡JA! menuda sorpresa. No pueden hacer más por mi debilitado ser.
He volteado a mi derecha e izquierda y me he dado cuenta que habían otros caminando la misma senda que hace unos minutos solía caminar, no estaba solo pero ellos tienen el rostro blanco.
Ahora que miro al cielo olvidado por mi mente, veo a otros seres también caminando por miles de otras sendas que yo antes había descartado o jamás había imaginado. Las últimas gotas de veneno salen de mi corazón pero también empieza a salir mi sangre.
Me desvanezco ¿Que pasara ahora? ahhh... ahhh. Escucho un susurro. ¿QUE ERES TÚ?
Cabrera Molina Alan Daniel.
La Decisión Final
Al entrar a mi hogar nada parecía distinto, todo estaba exactamente igual excepto… Será mejor pensarlo por un minuto.
Todo empezó así, un "hombre" vestido con la misma ropa que traía yo en ese momento estaba parado en el medio de mi humilde vivienda. Hombre a quien mire nerviosamente diciendo lo siguiente:
- ¿Hola?
A lo cual respondió volteando su cuerpo y sonriendo de una manera fría al mismo tiempo que me daba cuenta que era idéntico a mi. No sólo su vestimenta sino su rostro, cuerpo en general.
Me encontré completamente confundido y un poco asustado debo confesar. La histeria empezaba a apropiarse de mí, cuando suspire profundamente y pregunté:
-¿Quién eres? ¿Que eres?
Inmediatamente retrocedí aproximadamente un paso. Respondió dando un paso hacia mí. Mis piernas empezaron a temblar. Entonces pude apreciar que empezó a mover “sus o mis” labios, pero no pude interpretar lo que me dijo.
Era muy tarde ya, la histeria se había apoderado de mí. En tono alto y defensivo exigí que alzara su voz y me permitiera saber lo que antes había expresado. Con mi propia voz dijo:
- Es tu fin, soy yo. Vengo a reclamar tu cuerpo.
Desconcertado, atemorizado y muerto de miedo no podía creer aquella declaración. Me tomó unos minutos regresar mi mente y le dije:
-Está bien.
Por primera vez en minutos observe una alteración en su rostro, sorprendido rió nuevamente y respondió:
- Esto es sólo curiosidad, una vieja amiga que antes me había abandonado. Dime ¿Qué es diferente en ti? Cuando reclamo los cuerpos de aquellos que su final es cercano, hacen de todo pero no aceptan jamás.
Rápidamente repliqué:
-He hecho todo en mi vida he reído, he llorado, he amado, he sufrido, he pedido clemencia, he ambicionado, he hecho sufrir, he hecho todo menos morir. Mi tiempo ha pasado ya, no me quejo, no conozco los “tal vez”, si mi futuro sólo me dicta lo siguiente entonces así será.
Su rostro volvió a parecer inmune a todo sentimiento y apuntó:
- Entonces vámonos
Un enorme haz de luz me cegó, no sé cuánto tiempo después desperté en un lugar oscuro pero visible a la vez ¿Acaso tiene sentido?
Esta vez no estaba solo, pude divisar una enorme cantidad de personas armando un alboroto. El seguía a mi lado y señaló:
-El siguiente paso es este. Reencarnaras en otro ser, pero antes tengo que eliminar algunos recuerdos que tengan un gran significado, que representen una emoción para ti. Tú los elegirás, si no lo haces quedaras aquí por un tiempo indefinido hasta que tomes una decisión, el tiempo no pasara jamás no te sentirás cansado, pero no podrás hacer otra cosa más que pensar.
Me tomo… No sé cuánto me tomo. Pero siempre aquel sujeto estuvo junto a mí aguardando silencioso mi respuesta. Hasta que por fin lo deliberé:
-Hazme olvidarlo todo.
Desapareció y con el mi conciencia también se marchó.
Cabrera Molina Alan Daniel.
Esteri Mont
Durante las noches estaba prohibido salir de las casas debido a los depredadores que acechaban a los "primitivos" ancestros. Sin embargo todas las noches Esterina hacia caso omiso de las advertencias de la tribu y salía a observar el cielo en un valle, sobre una enorme roca. Una gran piedra que trepaba todas las noches para observar de mejor manera las estrellas.
Se había convertido en una costumbre y las amenazas se habían convertido en sólo un mito. Pero una noche cambiaría su hábito entero. Repitiendo su tradición era acechada por un felino de las colinas que había observado tiempo atrás su comportamiento errante. Esa noche había esperado en la maleza para poder coger a su presa, Esterina sin cuidado alguno se acercó a la roca que trepaba por las noches cayendo directamente a la emboscada donde esperaba su depredador.
El poderoso felino dio un salto intimidante hacia ella demostrando su ímpetu y dominio. Esterina asustada y llena de adrenalina quedo paralizada y en consecuencia sus movimientos torpes no le permitieron subir a la cima, quedando acorralada por el feroz animal.
Sin esperanza alguna ella empezó a llorar sin parar sólo aguardando su triste final. No obstante del cielo cayo una luz cegadora que acompañada con un estruendo provoco que el gran cazador huyera despavorido hacia los bosques salvajes lejos de la gran roca, poniendo a salvo a la afortunada mujer.
Esterina entre el desastre había logrado ver a un ser en el cielo. Una criatura tan vivaz y tan poderosa que incluso podría haber sido tomada por divina. Sin duda quedó maravillada con él.
Excitada ella gritó hacia al firmamento:
-¿Cómo te llamas?
A lo cual el cometa respondió:
-Monstis
Por tan sólo cinco segundos tuvo la oportunidad de verlo, con tan sólo 5 segundas estaba enamorada.
Desde aquel día Esterina abandonaba la seguridad del asentamiento por más tiempo. Todas las noches habiendo olvidado los peligros que corría se aventuraba de nuevo a su santuario, sólo con la esperanza de ver a Monstis. Con el tiempo anotando los días pasar en la roca se dio cuenta que el pasaba una vez al año. Cuando lo hacía el cielo se iluminaba de tal forma que la noche huía por un momento y el tomaba posesíon de la corona como un sol noble e imponente.
Esterina y Monstis siempre charlaban cuando se veían, aprovechaban el poco tiempo que tenían y mientras ella le contaba todo lo que vivía, el sólo reducía su velocidad lo más que podía.
Después de varios años el cometa se preocupó por los peligros que corría Esterina por querer estar a su lado. En uno de sus encuentros le pidió a su amada que ya no saliera de la seguridad de la villa pues el encontraría una forma de verla siempre, para que juntos pudieran charlar por el resto de sus vidas. Ella no acepto. La dama quería darle una sorpresa, había decidido abandonar a su gente y establecer una vivienda sobre la piedra en la que esperaba junto a las sombras a su amado.
Consternado por la elección de la preciosa criatura Monstis prefirió entonces dejar de viajar por el sistema desafiando sus obligaciones estelares y el día en que pasaba por encima de su bella amada, se estrelló en la luna.
Gravemente herido quedo inmóvil sobre el satélite. Esterina preocupada se quedó siempre a su lado, curiosamente ahora se veían más tiempo.
Alegres pasaron juntos sus últimos años ya que Esterina falleció dos años después debido a su longevidad. Monstis murió el mismo día en que Esterina se fue al universo. Juntos se convirtieron en estrellas, pero como vestigio de su eterno y sincero amor quedo una montaña. El hogar de Esterina, relicario en el que se divisa una vez al año a un fuego reencarnado que ilumina a la luna permitiendo ver un gran cráter en ella.
Cabrera Molina Alan Daniel.
domingo, 19 de mayo de 2013
El Viajero
Esta historia comienza así.
La joven y pequeña aldea de la cual surgió este místico hombre, si es que le podemos llamar de esa forma. Era como una de tantas. Ferviente en su deseo de prosperación y búsqueda de un futuro mejor, hecho relevante en esta historia.
El viajero decidió un día partir hacia la búsqueda de su destino y la exploración de un éxito profetizado para todos los seres terrenales existentes en aquel lugar. ¿Pero que iba a hacer aquel hombre solo contra toda la adversidad de un mundo indiferente?
No quería abandonar a sus seres queridos que vivían con él y ni mucho menos a aquellos que se habían posado a su lado durante su joven vida. Sin embargo también sabía que era necesario, al menos para el. Sin muchos problemas se encontró con un destacamento de colegas dispuestos a encontrar el anhelado futuro en tierras desconocidas, sin duda no esperaban lo que iba a suceder durante su largo viaje.
Fue así como después de algunos años de entrenamiento decidieron que estaban listos para aventurarse más allá de lo ya visto y vivido, entonces partieron ellos. Un millón de seres, Un millón de humanos.
Al primer día varios no soportaron la carga de sus bultos y regresaron a la aldea, los demás inmutables prosiguieron su camino, sin parar, nunca deteniendo, sin descanso alguno pasaron los meses y años. Durante la travesía surgieron varias relaciones que ayudaron momentáneamente a adquirir más energía a los viajeros, era un lástima que seguían cayendo pero nadie ¡Podía parar !
Cuando sólo quedaba la mitad de los primeros que salieron de su origen, se encontraron con un gran valle lleno de vida salvaje y recursos que sin duda eran increíblemente tentadores, ríos con preciada agua fría corriendo por su vientre y suficiente alimento por los alrededores para todos. Entonces algunos corrieron, querían ganar y aprovechar esta oportunidad única en su odisea, rápidamente la mayoría fue avanzando dejando solo "al viajero". El observaba mientras a paso lento avanzaba. Sus colegas consumían los recursos y se embriagaban del poder que este les daba a sus cansadas almas, nadie quería en aquel momento abandonar ese lugar. Incluso nuestro personaje intento convencer a sus más cercanos amigos de oficio a seguir adelante, pero ellos alegaban haber encontrado el paraíso. El siguió avanzando por el valle y empezó a rebasar a algunos de sus compañeros.
No obstante no paso mucho tiempo para que se agotaran los recursos y se acabaran la dulce agua que había en ese lugar. Empezaron a perecer ante la mirada fija del "viajero". Pronto, el valle se convirtió en un desierto y los restos de los salvajes y extranjeros se acumularon en forma de montañas lisas; se convirtieron en dunas. El calor abrasador llego a la zona y se encargó de acabar con los moribundos sobrevivientes, aquellos que aun vivían querían escapar y dando toda su energía fallecían, sólo se hacían uno más en las dunas de dicho desierto sin piedad.
Pero el siguió avanzando, inclusive las almas aun sepultadas en las dunas querían impedir su fuerte decidido pero lento paso. Lo tomaban de los pies con tal fuerza que arrancaban pedazos de su cuerpo.
Mantuvo su andada y fue entonces como llego mutilado al final de aquel desierto, había llegado a una aldea, pero esta vez era más grande. No pasó mucho tiempo y se dio cuenta de que era la misma aldea de la que había partido hace ya mucho tiempo. A pesar de esto se alegró de haber regresado y ante la conglomeración de los niños que ahora vivían en su lugar natal decidió contarles su historia, haciéndose desde ese día "el viajero inmortal".
Todos conocieron su historia por muchos siglos, hasta que...
Bueno esa es otra historia. No olvidare jamás las últimas palabras de aquel viajero mutilado.
-No importa a donde vayas, no importa la distancia ni los retos que el destino imponga sobre tu frágil cuerpo. Tú puedes llegar a donde tú quieras, pero recuerda esto joven. No busques fuerzas en el futuro al que quieres llegar. Busca fuerzas en tu pasado que es al que inevitablemente llegarás.
En algún lugar en el desierto, hubo un tiempo en que los océanos chocaron y bailaron toda una noche.- El viajero.
Cabrera Molina Alan Daniel.
El Triste Willy
Armando y Willy se convirtieron en socios y fundaron su negocio. Una pequeña tienda de abarrotes.
-Así empieza nuestro imperio. Le dijo armando a Willy.
Pasaron los años y empezaron a acumular riquezas, Armando decidió que era momento de expandir el negocio, adquirió otros establecimientos y repitió el proceso en muchas ocasiones. Willy mientras tanto sólo se encargaba de atender a los clientes.
Juntos poseían un poderío empresarial ahora. Willy estaba viviendo su sueño en la realidad, pero un día sonó el teléfono. Se citó con Armando en uno de sus negocios, el primero para ser exactos, el mismo en que Willy trabajaba y atendía a los clientes.
Armando le dijo entonces:
-No estás preparado para la dirección de la empresa, sólo pasas el tiempo aquí mientras yo la he dirigido con esfuerzo y sudor.
Su amigo, su amigo lo estaba desechando; lo había desechado. Obtuvo el favor de la justicia y Willy ya no era parte de la empresa.
No podía creerlo, después de tanto tiempo de amistad, tanto trabajo juntos, el había sido desterrado, fue desechado cual flor cae de un árbol. El desdichado regresó a la antigua choza ahora convertida en una casa de lujo sin dueño.
Calló en una enorme depresión y no pudo soportar la carga, entonces decidió ir a ver a Armando y rogarle para que todo fuera como antes. Armando al verlo con lastima le dio la oportunidad de trabajar. Willy sin trabajo y sin posesiones ahora pensó enojado aceptar.
Así es como aquel hombre que siempre te dice "¿Ha encontrado lo que busca?" llegó a ese lugar.
Hoy es un día especial para Willy, él ha decidido acabar con su miseria de una forma rápida y simple, hoy no fue a trabajar y está caminando al puente "Gaudere". Pide una nueva oportunidad o de otra forma terminará con su vida y espera empezar en algún otro lugar.
-De otra manera y en otro lugar; quiero empezar de nuevo ya que lo que tengo no es nada y siempre ha sido así. Son las palabras que gritó, después saltó y cerró los ojos.
Pudo abrirlos de nuevo. Estaba a salvo en el puente y la mujer que antaño había encontrado en la salida de su pueblo se encontraba a su lado. Entonces sin poder entender la situación se quedó sin habla, ella decidió hablar ya que hasta ese momento permanecía en silencio. Sonrió y dijo:
-Lo que pides es algo fácil de obtener, sin embargo no puedo otorgártelo inmediatamente. Por ahora sólo te contaré un secreto, ¿recuerdas cuando estabas saliendo de tu pueblo natal? Ese día renunciaste a mí por sueños de grandeza egoístas. ¿Quieres un nuevo inicio dices? Yo te lo daré pero las consecuencias son enormes, perderás la memoria de esta vida.
-¡Pero antes dime! ¡Dime quien eres! Gritó Willy.
La mujer volvió a sonreír y dijo:
-Me llamo Alegría.
Estoy muriendo. Si caí al rio, me ahogo. Ahora sólo tengo unos minutos de conciencia.
Así es yo soy Willy, estoy olvidando todo lo que viví y me arrepiento de lo que pedí.
Cabrera Molina Alan Daniel.
El Cielo Oscuro
Es así como grandes cantidades de seres, entre ellos el humano. Intentaron acabar de una vez por todas con el mal. Todos fracasaron, como un rastro de su poca esperanza los animales e insectos se reunieron en un valle para discutir un movimiento más certero.
Entonces cada raza daba sus ideas, el humano arrogante desechaba las opiniones de sus compañeros argumentando que no había final para tal mal. La mayoría contagiada por la actitud negativa del humano se resignó, pero fue ahí cuando un insecto alzó la voz y prometió que les traería la luz a todos. Pesimista la comunidad se rió de aquella pequeña criatura.
Emprendió su viaje a lo más alto que habían llegado los demás, batiendo sus alas de forma apresurada se acercó a la nube y en un movimiento temerario aplico toda su fuerza para atravesarla. Mientras todos miraban asombrados al cielo, el humano reía y se burlaba de aquel pequeño insecto, diciendo que no lo lograría pero sonriendo nerviosamente.
Al llegar a la mitad de la tremebunda penumbra el insecto se estaba quedando sin fuerzas. Sin embargo de pronto alcanzó a ver un rayo de luz que se colaba dentro de la nube. Guiado por aquella hermosa luz, aceleró olvidando su dolor. En la tierra los demás la empezaban a perder de vista, el insecto siguió su camino hasta que se dio cuenta que la irradiación se acercaba hacia él con una velocidad asombrosa, perplejo se quedó inmóvil con tal demostración de belleza y poder.
Un relámpago era esa luz que golpeo sin piedad al insecto. Abajo todos asombrados se lamentaban de aquel triste final, el insecto dejo de moverse en el instante que lo golpeo este, mientras bajaba el camino que tanto esfuerzo le había costado, mientras los espectadores contemplaban tal triste final lo inesperado sucedió.
El cielo empezó a llorar la caída del insecto a la par de que más relámpagos hacían su aparición.
En el momento en que el insecto calló en el suelo el cielo dejo de llorar y la última lagrima en forma de gota toco la colita chamuscada del bicho. De pronto una luminosidad cegadora surgió de ahí. Los demás seres no pudieron hacer otra cosa que no fuera cerrar los ojos. Y cuando los abrieron no había más oscuridad, pudieron contemplar el ansiado sol que les hacía falta.
Todos aclamaron aquella hazaña del pequeño. A quien le había costado la vida, pero consiguió traer al mundo una nueva era de luz.
Cuando llego de nuevo la inevitable noche todos sabían que la luz regresaría.
Pero tú me preguntas ¿Que era aquel valiente insecto? ¿Por qué tuvo un triste desenlace? No, no tuvo un triste desenlace. Ya que le dio a sus compañeros la capacidad de dar luz en los lugares más tenebrosos que existen en esta tierra, quizás su hazaña fue olvidada pero su legado continúa. Estoy seguro de que tú las has visto. Se llaman Luciérnagas.
Se una luciérnaga en este mundo amable.
Cabrera Molina Alan Daniel.
Cuerpo y Alma
En esta noche observando la luna a media noche. Escribo mis memorias, aunque muchos me preguntan constantemente el porqué de mi actitud y acciones en estos últimos años, lamento de forma sensata que yo tampoco lo sé, no puedo comprender ni explicar lo que siento dentro de mi corazón. Tú, tu eres una bella criatura en este mundo, la más bella que he visto y conocido jamás.
A pesar de que yo nunca te he dirigido palabra alguna y tú no has dirigido tu mirada hacia mí en ninguna ocasión, las sensaciones que recorren en mi cuerpo son irresistibles e innegables.
Todos los días contemplo tu llegada en tu hermosa carroza, déjame decirte que aquella es indigna para ti a pesar de su imponencia. Contemplo tu vida diaria como un observador impotente, todos los días ideo una forma nueva para llamar tu atención pero siempre en el último instante me detengo y pienso que no será suficiente. Eres una hermosa dama y yo estoy totalmente consciente que jamás podre darte todo a lo que estas acostumbrada a tener. Sé que tú puedes adueñarte del corazón de cualquier hombre y de eso no tengo la menor duda.
Es por eso que empecé a construirte este lugar especial lejos de la civilización, estos terrenos pertenecieron a mi familia desde hace mucho tiempo y quiero que tú seas quien disfrute de ellos. He construido este lugar con cuerpo y alma, ha parecido una eternidad, he derramado sudor y sangre. Cada día construyo un poco de este cielo que quiero hacer en la tierra, he gastado todo lo que gano. Apenas si como, pero no son impedimentos para mi "amor" que yo creo es el que me da fuerzas para seguir adelante.
Te he construido una hermosa casa en el centro de mi cielo para ti. Un gran jardín lleno de flores de todas clases, algunas que ni siquiera conocía hasta el día en que las plante. Pero siempre que pongo una nueva pienso que ¡No! No es suficiente para ti. Así que al día siguiente busco en el bosque una flor aún más bella que la anterior, mes tras mes. Mi cuerpo pide un descanso pero mi alma pide una nueva flor para ti.
Dicen que estoy loco. Paso noches enteras pensando que mas construirte, todas las mañanas que observo mi obra. Lo mismo recorre mi mente. No es suficiente…
Hoy estoy feliz, sólo me faltan unos detalles en la casa y podré continuar en el jardín. Te vi por la mañana y aunque como siempre no me dirigiste la mirada fue suficiente para mí, no puedo dejar de idear nuevas cosas que ponerle a nuestro lugar.
Uno de mis amigos me conto que has contraído matrimonio. No puedo creerlo, no quiero creerlo, supongo que era cuestión de tiempo, tiempo que perdí haciendo este bello lugar. Pero no me arrepiento, ahora mi objetivo es terminar mi obra y enseñártela algún día...
He decidido que mañana será el día. Me he armado de valor, incluso he escrito un poema para introducirme a ti, pero falta un último detalle que aunque no será suficiente para ti quiero agregarlo. Un poema en cada pared de la casa, y todos ellos escritos con amor.
Al día siguiente el hombre fue hallado por su mejor amigo muerto en la casa, una viga derruida por los años y lluvias durante su construcción se había debilitado y callo sobre él cuándo escribía el ultimo poema, su amigo hallo esta nota en su mano izquierda.
Cuerpo y Alma sacrificó, el hombre jamás vio a su amada en el momento en que supo de su honorable obra. Pero permaneció allí como vestigio de su eterno amor hacia ella. Al final jamás fue suficiente. Aquel que realmente no esté dispuesto a amar, no podrá entender lo que es el amor.
Cabrera Molina Alan Daniel
Cenando y viviendo con el Diablo
Satán apareció ante mí y el vino; además de todo tipo de ricos alimentos que se postraban como un buffet ante mi mirada. Sin titubear sonreí y acerque mi rostro al suyo, tome un poco de pavo. El golpeo la mesa fuertemente con su puño. Yo bebí su vino lleno de una espesa furia demoniaca, la bestia solo me observaba y yo sonreía. Tome un pedazo de pan y un poco de carne para dárselo enseguida, no me había dado cuenta que mi habitación ahora estaba llena de fuego y humo. Verlo ahí sentado junto a mí era como una visión maldita. Pero de pronto desapareció.
Dejo mi reclusorio más frio de lo normal y fue así como mejor opte por seguir escribiendo. ¡Llegó la noche! Con ella de nuevo lucifer hizo su aparición ante mi.
-Mortal no puedes evitarlo, tú no puedes invocarme a mí, soy yo quien te ha conjurado. Cumplirás mi deseo, ambos podremos beber nuestra sangre y quedar unidos en un lazo espiritual por toda la eternidad ¡Dime tu deseo! efímera creación-
Sonreí. Tome un poco de su vino, sin olvidar también la demás comida. Indignado se levantó y con el algunos pequeños demonios empezaron a incendiar mi casa, entonces el tomo a uno de mis amigos del cuello y lo degolló enfrente mío. Respondí con una sonrisa, el desapareció como el día anterior.
¡Llegó la noche! Con ella el caído de nuevo volvió.
Esta vez tenía a mi amada en sus brazos. Empezó a destrozarle el cuerpo poco a poco, algunas súcubos lo acompañaban. Estaba solo cerca de él celebrando tal espectáculo, pero yo bebía su vino y comía sus exquisitos alimentos. Como siempre sonreía. Aun mas indignado se fue y esta vez casi congela mi habitación.
A la noche siguiente era lógico esperar su visita, así que esta vez estaba preparado, lo esperaba una espada debajo de la mesa mientras fingía escribir.
Apareció y en ese mismo momento desenfunde la espada bañada en mi propia sangre, la puse justo en su garganta. Esta vez el demonio sonrió y menciono:
-¡Ja! estúpido mortal, ¿Crees que puedes derrotarme con semejante arma?- Echó una carcajada.
Mientras reía voltee la espada tomándola del filo y puse la empuñadura cerca de su mano. Dejo de carcajear, con una clara cara de disgusto la tomo y fue entonces cuando dije:
-Podrás invocarme, o viceversa. Sin embargo yo no cederé a tus vacías amenazas, ¿porque no nos dejamos de rodeos y haces tu mismo lo que todos estos años has venido a buscar a esta habitación? ¡Te reto a que tomes mi alma, Satán!
Con un grito infernal flamas inundaron la habitación y no pude hacer más que cerrar los ojos, quemo el pueblo y con el mismo fuego infernal que nos abrazó como la misma noche sin escapatoria. Desapareció.
Aunque al final no era más que una ilusión, sé que volverá y la próxima vendrá con mejores métodos para tentarme, destrozarme y tomarme. Pero ese día le sonreiré, también le daré un poco de aquello que no puede comprender y cenare con el como todos estos años. Será doloroso para ambos.
-Satán, el caído, lucifer, la bestia. Te invoca todos los días y tratara de derrotar tu espíritu. Él es completamente inmortal, incansable e infinitamente poderoso. Pero no puede tocar el verdadero amor, porque él no es más que odio puro, ya no es de este mundo, él es un conjunto de emociones negativas necesarias pero controlables; jamás será derrotado y el siempre vuelve con mejores esbirros. Serás tú quien lo enfrente, no pelearas para ganar sino para sobrevivir y fortalecerte. Las cadenas lo detendrán momentáneamente, es inteligente y saldrá libre.
Dale cobijo y amor, cosas que jamás entiende. Espero que algún día el comprenda lo que esto significa, quizás algún día él pueda concebir en su mente estas realidades. Finalmente me doy cuenta de que no podrá ser ya que él es necesario en este universo, él es una parte de la vida también.-
Eso fue lo último que escribió aquel hombre, es lo último que he podido narrar.
Sonríe siempre a la vida, sinceramente encontraras que esto no es evasión, sino más bien pura confrontación.
Cabrera Molina Alan Daniel.
sábado, 18 de mayo de 2013
Esperanza de la mariposa.
Así es, esperanza. Esa esperanza a la cual todos hemos acudido en busca de cualquier tipo de cosas. Vaya, pareciera que ella es como una vela que nos iluminara por los lugares más oscuros de nuestra vida como una antorcha o como una inmensurable flama que nos dejara ciegos o podrá incinerarnos sigilosamente.
Ten cuidado con ella. Nos podrá llevar a donde sea, pero a veces sólo nos lastimara si la vemos directamente. Me recuerda a aquella chiquilla que esperaba y esperaba que la vida le enseñara el camino hacia el paraíso. Que lo busco incesantemente sin descanso perdiéndolo todo en el camino, incluso su esperanza.
El paraíso se encontraba con ella antes ya de que partiera. Pero jamás se dio cuenta de su suerte. Al menos no al principio, pero esa historia tal vez sea para otro día ¿no crees?
A veces esta vida nos llevará a lugares que parecerán el mismo infierno, sin embargo se nos fueron otorgados desde nuestro nacimiento algunos dones a los que podremos pedir ayuda durante este largo gran viaje.
En esta ocasión, entre tantos regalos elijo a las alas de las mariposas. No sólo son un artilugio con grandes y alucinantes figuras para satisfacer a cualquier pintor en busca de inspiración. Se encuentra ahí generalmente para poder llevarlas tan lejos como fuertes sean sus alas bellas.
Dejándose llevar tal vez, o quizás solo queriendo llegar a sus deseos. Pero no nacen así sin más, no nacen con la madurez suficiente para enfrentarse a su estadía en este mundo mortal. Aun naciendo hermosas ellas tendrán que arreglárselas para salir adelante, deberán encontrar sus alas, su significado y también deberán permitirse el crecer. Será entonces cuando el viento, la tierra, el fuego y el agua se encontraran ya en un punto sublime.
La madurez física y mental es el inicio de la estancia en este en el que hemos tenido la suerte de existir.
El paraíso es aquí, pareciera que no hay nada pero realmente es aquí. Sólo necesitas las llaves para que tus ojos y tu mente puedan apreciarlo, esas ganzúas que también son llamadas emociones por algunos. Para nuestro beneficio serás sólo tú y no nadie más quien decida forjarlas, podríamos ayudarte pero tú serás quien tendrá la última palabra, la última palabra para viajar al paraíso.
No te apresures, todo tomara su tiempo. Por ahora camina dulce mariposa, algún día encontraras tus alas y podremos volar e incluso podrás llevar contigo a algunos de tus amigos. Mientras tanto camina, no le temas a los caminos ya que cualquiera o más bien todos son un inicio, un final y otras veredas también.
Recoge los ecos de tu tiempo, lleva contigo los sonidos de tu pasado a donde vayas, deja en el tiempo una pequeña marca esperando poder volver a ese pulcro lugar que tal vez también dejes atrás. ¡Se una mariposa, se feliz! Aunque simplemente podrías ser tú.
Cabrera Molina Alan Daniel
El ascético cruzado.
Poco a poco y con el tiempo me ayudaste, no sé si haya sido conscientemente pero por ello te debo la vida.
Me tomaste de la mano y me levantaste para que pudiera seguir adelante, curaste mis heridas y me hiciste honrar mis cicatrices. No imagino que parte hayas conocido de mi, pero me has devuelto a mi felicidad interminable de antaño.
Te has convertido en una flama incesante, iluminas mi camino y con tu belleza has convertido en paraíso todo lo que observo y siento. Eres mi maestra, te respeto, admiro y te amo.
Si desde el lejano inicio no he concretado una relación cotidiana contigo es porque nunca sabré que hacer. Siento que nunca va a ser suficiente, no podré satisfacer a tan maravilloso, bello, incomparable, hermoso y sabio ser.
Es por ello que abandoné los votos sagradas del trono divino. No haré más que traer la destrucción como tú lo has hecho ya. Y sin embargo jamás podré recrear tu justicia.
Por este medio juro hacer todo lo posible para protegerte, respetarte, amarte, servirte. Te pido por favor que me recuerdes, en cuanto a mi. Pienso y pensare en ti cada día de mi vida.
¡Gracias! No existen palabras para expresar todo lo que siento por ti y sin duda jamás llegaran a existir.
Sabes que siempre estaré a tu estaré ahí presente como un fantasma en tus sueños
Firma tu gran sirviente.
Alohtder, el ascético y relampagueante portador de la destrucción.
En ese día memorable con la tranquila caída de la lluvia aquel antiguo templario abandono al paraíso completamente consciente de su traición a los votos hacia su dios, convirtiéndose en un gran general del demonio. Demonio que porta una belleza indescriptible.
En sus pertenencias hay escritos que he encontrado, historias de todo tipo, mitos, leyendas, sucesos pasados, presentes y futuros en esta y en otras realidades. Compartir el conocimiento plasmado en las antiguas escrituras será fundamental para entender nuestro presente.
Alan Daniel Cabrera